Es la unidad más joven del CIESAS, ya que se inició en 1987, con base en un acuerdo de coordinación entre el CIESAS y el gobierno del estado de Oaxaca, teniendo como fundamento un proyecto orientado a la investigación y vinculación con los pueblos indios de la región. Los principios que sentaron las bases de su trabajo siguen siendo válidos. No obstante, resulta necesario ampliar sus horizontes con el fin de estar a la altura de los requerimientos regionales en lo que a antropología y ciencias sociales compete. Actualmente la Unidad Istmo cuenta con 11 investigadores y dos técnicos bilingües; que desarrollan 19 proyectos. Se desarrollan las siguientes líneas de investigación:

  • Antropología e historia de la educación;
  • Antropología jurídica y derechos humanos;
  • Antropología médica;
  • Antropología y estudios políticos;
  • Cultura e ideología;
  • Estudios del lenguaje;
  • Historia económica y social
  • Relaciones étnicas e identidades comunitarias.

Siendo esta última la que concentra la mayor cantidad de proyectos (cerca del 50% del total).

De unos años a la fecha, el CIESAS-Istmo ha entrado en una fase de redefinición dentro de su entorno regional, con la idea de proyectarse como una unidad que no sea de Oaxaca sino en Oaxaca, lo cual implica un replanteamiento de su regionalización para incidir en espacios más allá de las fronteras estatales, ya que las investigaciones han centrado su atención en regiones muy focalizadas en la entidad y, de manera excepcional, se han realizado trabajos en zonas fuera del estado y de alcance nacional.

El reto para los próximos años es desarrollar proyectos que, desde la entidad, tengan impacto en los estados vecinos pero, sobre todo, que trasciendan las fronteras estatales y lleguen a ser parte de la discusión nacional. Para ello se deben desarrollar proyectos que alcancen el estado de Guerrero y el Istmo de Tehuantepec, e involucren a las unidades Sureste y Golfo. De igual forma, deben alcanzar los espacios sociales en los que se reproducen los actores oaxaqueños, lo cual obliga a considerar seriamente la posibilidad de formular proyectos de investigación conjuntos con otras universidades, como la de California, y garantizar el trabajo de campo tanto en el ámbito oaxaqueño como del otro lado de la frontera.

De acuerdo con lo anterior, algunos de los ejes que le permitirán mantener su especificidad y desarrollar nuevas especialidades se enmarcan dentro de las siguientes líneas: Realizar estudios regionales a partir del crecimiento de ciudades industriales y de los polos de desarrollo turístico, como los que se plantean en el corredor transístmico y la costa del Pacífico. Los procesos migratorios a nivel regional, estatal y nacional e internacional, que impliquen la adopción de políticas públicas dirigidas hacia los migrantes y que impacten en las regiones de atracción. El estudio de las lenguas indígenas oaxaqueñas, que permitan tener un mejor conocimiento sobre su desarrollo y sobre los problemas a los que se enfrentan aquéllas que están actualmente en peligro de extinción. El análisis de los fenómenos históricos desde una perspectiva de género, que permita la mejor comprensión de la realidad social con una amplitud de miras. Los estudios de medio ambiente, que incluyan la realidad étnica y que garanticen la participación de las comunidades locales en la definición y aplicación de políticas públicas. Los análisis sobre problemas en torno a las cuestiones sobre derecho positivo y la normatividad indígena, así como los que se refieren a los conocimientos médicos indios frente a aquéllos derivados de la medicina occidental.

Debido a que en Oaxaca se presenta un fenómeno parecido al de Chiapas, relacionado con un bajo índice de escolaridad general, los investigadores de esta unidad casi no han podido desarrollar formación especializada a nivel de posgrado. Lo anterior no significa que no se hayan llevado a cabo esfuerzos diversos para formar recursos humanos, pues además de asesorar a tesistas e investigadores huéspedes, y formar parte de diversos comités académicos, los investigadores del CIESAS-Istmo han participado tanto en el programa de becas-tesis del CIESAS, como en el diseño y desarrollo de diplomados (en Antropología jurídica, en Antropología médica, en Antropología aplicada, en Medio ambiente y comunidades locales, y en Etnohistoria con perspectiva de género) como una fuente importante para impactar de manera positiva en la sociedad oaxaqueña. Se trabajará también la posibilidad, a mediano plazo, de elaborar videoconferencias que puedan ser utilizadas en diversos seminarios y en diversas sedes.

Para el desarrollo de la docencia local, se estudiará la posibilidad de que en el futuro mediato la Unidad Istmo sea sede temporal de la Maestría en Lingüística Indoamericana o de una Licenciatura en Antropología.